Todos los mensajes

El viaje de Tshibi Tshitambala hacia la alfabetización

En el corazón de Mungamba, una vibrante zona sanitaria de una zona rural de la República Democrática del Congo en la provincia de Kasai, territorio de Kamonia, vive Madam Tshibi Tshitambala Josephine, una mujer de 65 años con nueve hijos cuya historia es testimonio del poder transformador de la educación.

Bebé sano, madre feliz

A causa de una tragedia que le ocurrió hace unos años, Antoinette está muy concienciada con la salud de sus hijos.

Voahangy, una mujer de cambio

“Si tuviera que poner un título a mi historia, diría ‘ASOTRY cambia vidas”, dice Ravoahanginirina Marie Claudine, de 31 años, casada y madre de tres hijos.

In El Salvador, a group of people are at a table, learning to read and write

Día Mundial de la Alfabetización: Reafirmando el compromiso de ADRA con la educación

Al detenernos para reconocer el Día Mundial de la Alfabetización el 8 de septiembre, la Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales (ADRA) sigue reafirmando su compromiso con la alfabetización como herramienta fundamental para lograr la igualdad, la capacitación individual y el desarrollo sostenible. Michael Kruger, presidente de ADRA Internacional, subraya la importancia de la alfabetización en el programa de ADRA

Pobreza en el paraíso

In a small village in Honduras lives a woman named Santos. A mother of four children, her days are filled with love for her children, but also the harsh reality of living in poverty.

Empoderar a los refugiados: El viaje de aprendizaje de Ahmed contra todo pronóstico

Meet Ahmed, an 11-year-old refugee who fled the war in Syria with his family a decade ago, seeking safety in Lebanon. Ahmed and his family now live in a makeshift tent made of tarpaulins and various scraps, near a cashew nut farm owned by their landlord. During school breaks, Ahmed and his siblings work on the farm in exchange for their monthly rent, as their father can no longer work due to chronic leg pain

El vuelo de Ahmed Mohamed 

Pastor Ahmed Mohamed knelt by the side of the dusty road where he, his wife and three children had paused to rest.