
Kenia: El viaje de esperanza y sacrificio de una madre
Los ojos de Chepsanak están vacíos. Y los platos que ella y sus cinco hijos sostienen también están vacíos. Llevan días sin comer. A principios de año, el marido de Chepsanak murió de hambre. Era un padre muy trabajador, que pasaba largas jornadas fabricando y vendiendo carbón para llevar comida a la mesa y mantener a sus hijos.

















