
“Los vientos empezaron por la tarde”.”
Glorimar recuerda los horrores del huracán María como si fuera ayer. La poderosa tormenta prácticamente destruyó su comunidad en Puerto Rico, el lugar al que había llamado hogar toda su vida.
“El sonido del viento a través de las chapas del tejado era horrible. Mi hija quería quedarse en la casa porque es su hogar, pero yo sabía que no era seguro”.”
Mientras el vendaval arreciaba en el exterior y rasgaba la lona sobre sus cabezas, Glorimar supo que tenían que huir: sus vidas dependían de ello. Y así corrieron, solos, hacia la tormenta.
Junto con sus tres hijos, Glorimar cruzó corriendo la ciudad hasta la casa de su madre: era de cemento y más duradera que su propia casa de madera y hojalata.
La lluvia les picaba en la cara y los escombros les golpeaban las piernas mientras corrían en la oscuridad. Finalmente, la familia llegó al refugio empapada y con frío.
La tormenta duró toda la noche, pero cuando el viento amainó a la mañana siguiente, Glorimar no sintió paz.
“Después del huracán, no quería volver a casa”, cuenta Glorimar. “En su lugar envié a mi hija de 14 años. Cuando volvió llorando, supe que la casa había desaparecido”.”
Cuando Glorimar por fin se armó de valor para regresar, estaba destrozada.
“Lo más triste fue volver y ver la casa”, dijo con lágrimas en los ojos. “No sé si puedo explicarlo. Los sentimientos son tan fuertes. Fue tan horrible”.”
Todo lo que poseían había desaparecido, convertido en nada por la tormenta. Lleno de dolor, Glorimar no pudo evitar sentirse solo.
Las emergencias no sólo destruyen hogares y devastan recursos. Incluso las personas más fuertes y las comunidades más resistentes pueden experimentar soledad y vulnerabilidad, como sintió Glorimar después de que su familia lo perdiera todo a causa del huracán María. Esta es la razón por la que los equipos de respuesta a emergencias de ADRA en todo el mundo no sólo proporcionan necesidades a corto plazo, como alimentos, agua y refugio, sino que también ofrecen consuelo y esperanza a través del apoyo a largo plazo y la reconstrucción, así como apoyo psicosocial en algunos contextos de crisis.