Transformando comunidades: Cómo la cría de cabras está cambiando vidas en Bangladesh

En la remota aldea de Dacope (Bangladesh), donde la tierra está afectada por una elevada salinidad y la agricultura es un reto, las familias luchan por encontrar fuentes de ingresos fiables. Para las mujeres, en particular, las oportunidades de ganarse la vida y mantener a sus familias son limitadas. Pero gracias al Proyecto de Capacitación Comunitaria (CEP) de ADRA Bangladesh, mujeres como Gandari Sarder están encontrando esperanza a través de medios de vida sostenibles, empezando por las cabras.

Un nuevo camino hacia la oportunidad

Gandari Sarder, una madre muy trabajadora, se enfrentaba a constantes dificultades económicas. Con su marido trabajando como jornalero, sus ingresos apenas alcanzaban para cubrir sus gastos diarios, por no hablar de la educación de sus hijos. El peso del estrés financiero era abrumador.

“Todos los días tenía que hacer frente a complicadas circunstancias económicas y, al mismo tiempo, procurar que mi familia tuviera tres comidas equilibradas”, explica Gandari. “Me levantaba temprano para encontrar trabajo y mantener a mi familia, pero las deudas lo hacían difícil”.”

Cuando Gandari conoció el Proyecto de Capacitación Comunitaria de ADRA, vio una nueva oportunidad. El CEP le proporcionó dos cabras, formación en cría de animales y apoyo continuo para ayudarla a poner en marcha un pequeño negocio de cría de cabras. En regiones como Dacope, donde la agricultura tradicional es difícil, la cría de cabras es una fuente de ingresos práctica y sostenible. Las cabras se reproducen rápidamente, requieren una inversión mínima y pueden proporcionar una fuente constante de estabilidad financiera a familias con dificultades.

Superar los retos, construir el éxito

Al principio, Gandari se enfrentó a dificultades. El acceso a atención veterinaria, piensos nutritivos y formación adecuada fueron obstáculos en su camino. Los veranos traían escasez de alimentos para las cabras, y enfermedades como la peste de pequeños rumiantes (PPR) suponían un riesgo para su pequeño rebaño. Sin embargo, la formación y la orientación de ADRA la ayudaron a superar estos retos.

Con dedicación y el apoyo del personal de ADRA, los esfuerzos de Gandari dieron sus frutos. Sus cabras se multiplicaron y pronto tuvo nueve cabras sanas. Vendió cinco de las más jóvenes por 16.000 taka, una importante ganancia económica para su familia. Los ingresos le permitieron comprar más alimentos para sus cabras y sus hijos, invertir en su educación y ampliar su negocio.

“Ahora puedo pagar la educación de mis hijos. Puedo organizar tres comidas para ellos. Todo ha sido posible gracias al apoyo del CEP de ADRA Bangladesh”, dijo Gandari con gratitud.

El efecto dominó del cambio

El éxito de Gandari no pasó desapercibido. Otras mujeres de su comunidad vieron sus progresos y se animaron a crear sus propias empresas de cría de cabras. Ella se encargó de compartir sus conocimientos, enseñando a las mujeres los fundamentos de la cría de cabras, la importancia de un cuidado adecuado y cómo ellas también podían lograr la independencia económica.

“Compartí historias de mis éxitos, desde la venta de cabras hasta la participación en mercados de agricultores locales. También ofrecí consejos prácticos y directrices para ayudar a otros a iniciarse en el negocio’, explicó.

Con el apoyo continuado de ADRA, Gandari siguió ampliando su negocio. Reinvirtió sus ganancias en la construcción de un refugio mejor para sus cabras y plantó un huerto para alimentarlas mejor. La formación que recibió en técnicas de cría y prevención de enfermedades le ayudó a mantener un rebaño sano y aumentar la rentabilidad.

Esperanza en el futuro

Hoy, Gandari es algo más que una ganadera de cabras de éxito: es un modelo a seguir en su pueblo. Su viaje desde la inseguridad económica a la estabilidad ha demostrado el poder de la oportunidad, la determinación y el apoyo. A través del Proyecto de Capacitación Comunitaria de ADRA, mujeres como ella no sólo mejoran sus vidas, sino que transforman comunidades enteras.

El compromiso de ADRA con los medios de vida sostenibles sigue creando vías para sacar de la pobreza a familias vulnerables de todo el mundo. Al invertir en soluciones prácticas como la cría de cabras, ADRA está empoderando a las personas, fortaleciendo a las comunidades y garantizando un futuro mejor para las generaciones venideras.

Para contribuir a la labor de ADRA en materia de medios de subsistencia y saber cómo puedes apoyar proyectos como éste, visite el sitio web de ADRA.

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Acerca de ADRA

La Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales es el brazo humanitario internacional de la Iglesia Adventista del Séptimo Día que presta servicio en 118 países. Su labor empodera a las comunidades y cambia vidas en todo el mundo proporcionando desarrollo comunitario sostenible y ayuda en caso de catástrofes. El propósito de ADRA es servir a la humanidad para que todos puedan vivir como Dios manda.