
En la India, ADRA Austria puso en marcha un proyecto innovador para proporcionar educación a niños desfavorecidos. Según los informes, el 21% de los niños de la India viven en la pobreza extrema. Para sobrevivir, los niños se ven obligados a trabajar y a veces ganan lo mismo que un adulto para ayudar a mantener a sus familias. Los más pequeños, que no pueden trabajar, suelen quedarse solos en los pueblos y no pueden ir a la escuela. Las familias luchan por sobrevivir día a día. La educación suele quedar relegada a un segundo plano en comparación con otras necesidades básicas, como la comida y el agua, que pueden cubrir con los escasos ingresos que consiguen. ADRA quiere ofrecer oportunidades de aprendizaje que cambien sus vidas a niños que quizá no tengan la oportunidad de experimentar su derecho a recibir una educación. ¿Cómo? Convirtiendo un autobús en una escuela móvil totalmente funcional y ayudándoles a forjarse un futuro diferente.
Superar los problemas de seguridad
Antes de este programa, el pueblo tenía un número significativamente alto de niños que no iban a la escuela, sobre todo los mayores de 11 años, debido a la preocupación por la seguridad que tenían muchos padres a la hora de enviar a sus hijos solos a la escuela. Las carreteras son desiertas y estrechas, y a menudo frecuentadas por camiones a gran velocidad que transportan cargas pesadas. Los niños que viajan solos son más vulnerables al tráfico y a sufrir daños. Con la vida de sus hijos en peligro, muchos padres se mostraban aprensivos y preocupados por el peligro que podían correr si los enviaban a la escuela a pie.

Llevar la educación a la puerta de casa
Como la escuela más cercana está a kilómetros de distancia, la escuela móvil de ADRA se compromete a recoger a los niños en su aldea y transportarlos a la escuela pública más cercana, que generosamente proporciona un aula para que los niños la ocupen. Además de proporcionarles transporte, el autobús escolar móvil les ofrece una serie de conocimientos fundamentales que pueden ayudarles en su transición al sistema educativo tradicional, como lectura, escritura y matemáticas básicas. Los niños de la comunidad pueden ahora experimentar y participar activamente en sesiones educativas, lo que les abre las puertas a un mundo de conocimientos que antes estaba fuera de su alcance.

Lucha contra el hambre y seguimiento de los avances
Además de promover la integración de los niños en las escuelas públicas, el programa de escuelas móviles también pretende combatir el hambre. Muchos niños de la aldea sufrían de mala nutrición, lo que provocaba retraso en el crecimiento y problemas de desarrollo. ADRA garantiza un proceso de seguimiento para controlar el progreso de estos niños, asegurándose de que reciben el apoyo necesario para su desarrollo general.

Compromiso con la autonomía
Aunque las condiciones de vida en la aldea siguen siendo difíciles, ADRA mantiene su compromiso inquebrantable de empoderar a los niños. Creemos firmemente en proporcionar a estas jóvenes mentes las habilidades y conocimientos básicos necesarios para su progreso académico. El proyecto de la escuela móvil no sólo ofrece un entorno de aprendizaje seguro e integrador, sino también un sentimiento de esperanza y posibilidad en los corazones de estos niños.







