Los programas integrados de nutrición de ADRA abordan la desnutrición y fomentan la resiliencia mediante la participación de la comunidad, la educación, el seguimiento avanzado y el apoyo directo. Al empoderar a las poblaciones vulnerables con conocimientos y recursos, ADRA crea soluciones sostenibles que mejoran la salud y la nutrición de las generaciones futuras.
Comunicación para el cambio social y de comportamiento (SBCC) es el núcleo del enfoque comunitario de ADRA para mejorar el comportamiento nutricional. Utilizamos estrategias basadas en pruebas como grupos de madres y padres y el Grupo Care modelo para promover prácticas óptimas de alimentación, higiene y salud entre los cuidadores.
Para garantizar la sostenibilidad, ADRA equipa a los voluntarios de la comunidad y al personal de los centros sanitarios con alimentación del lactante y del niño pequeño (IYCF) y supervisa eficazmente sus progresos. Además, defensa y apoyo Los esfuerzos se centran en proteger y fomentar la lactancia materna mediante la Iniciativa Hospital Amigo de los Niños y fomentar la adhesión al Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna.
ADRA aborda la desnutrición dando prioridad a la detección precoz con sistemas comunitarios de vigilancia diseñadas para detectar la desnutrición en sus inicios. A continuación, las intervenciones específicas proporcionan alimentos terapéuticos y suplementarios listos para usar a los niños, así como a las mujeres embarazadas y lactantes más necesitadas. Enfoques innovadores, como el programa piloto Vía de atención del AMMI para lactantes en situación de riesgo menores de seis meses.
ADRA capacita a las comunidades para combatir y prevenir de forma sostenible la malnutrición mediante mejoras dietéticas complementarias y esfuerzos por diversificar la dieta a través de viveros y huertos familiares, formación práctica en gestión de plagas, conservación de alimentos, jardinería sostenible y demostraciones culinarias con productos disponibles localmente.
ADRA hace hincapié en la vigilancia de la nutrición mediante seguimiento del crecimiento de adolescentes, mujeres y niños utilizando herramientas de datos móviles. El desarrollo de capacidades también es fundamental, con Formación SMART para el personal y asociaciones de investigación específicas que mejoren la calidad, el análisis y el uso de los datos.