Querida familia de ADRA,
Cuando la crisis de la COVID-19 azotó Natal, en Brasil, Regiane fue despedida. Como trabajadora doméstica, ya no se necesitaban sus servicios: millones de personas se encontraban confinadas en sus hogares y recortando gastos, y su trabajo se perdió en esa transición.
Pasaban los días y Regiane se sentía cada vez más desesperada. Como única fuente de ingresos de una familia de cuatro miembros, sentía que estaba fallando a sus seres queridos. Durante esta pandemia sin precedentes, no había nada que pudiera hacer, pero aun así se sentía responsable del cuidado y el bienestar de su familia. Los días seguían pasando, y tanto ella como su familia empezaban a pasar hambre.
Gracias a vosotros, ADRA sigue ampliando su respuesta ante la COVID-19 para ayudar a las personas más vulnerables de todo el mundo, incluidas las de Natal. Recientemente, Regiane fue seleccionada por “Share Hope”, un proyecto que ADRA lleva a cabo en Brasil, para recibir ayuda alimentaria durante tres meses.
Hoy, Regiane tiene lo necesario para superar lo peor de esta pandemia. Gracias a vosotros, ella y su familia ya no tienen que preocuparse por su próxima comida. Saben que hay comida de sobra en la despensa.
“Con el dinero de esta tarjeta voy a comprar arroz, alubias, aceite y comida en general. Es justo lo que necesitamos ahora mismo”, dijo, sosteniendo con fuerza la tarjeta de ADRA. “Después me quedaré con [la tarjeta] como recuerdo de la ayuda que recibí cuando más la necesitaba”.”
Para Regiane y su familia, la tarjeta que le entregó ADRA significa mucho más que la posibilidad de llevar comida a casa. Esa tarjeta representa la esperanza que renació en su corazón cuando pensaba que ya no habría otra solución.
Gracias a vosotros y a nuestra respuesta, cada vez más amplia, ante esta crisis de la COVID-19, ADRA se asegura de que Regiane, y miles de personas más como ella, ya no tengan que temer pasar hambre.
En estos tiempos de pandemia tan impredecibles, debemos seguir apoyando a los más vulnerables entre nosotros. Ahora más que nunca, debemos unirnos para garantizar que todos puedan vivir tal y como Dios lo ha previsto. Por favor, sigan apoyando a ADRA, ya que Dios sigue bendiciendo nuestra labor y vuestra generosidad.
Que Dios os bendiga a todos.