¿Sabía que cientos de mujeres mueren cada día por causas evitables relacionadas con el embarazo y el parto? A escala mundial, se calcula que mueren entre 700 y 800 mujeres al día, y la gran mayoría de estas muertes se consideran evitables.
En el Día Mundial de la Salud, la Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales (ADRA) subraya una verdad fundamental: el acceso a la asistencia sanitaria es esencial para romper los ciclos de pobreza y salvar vidas.
Cuando las familias carecen de acceso fiable a alimentos nutritivos, agua potable y servicios sanitarios básicos, las consecuencias son devastadoras. Los problemas sanitarios no existen de forma aislada. Afectan a la educación, los medios de subsistencia y el bienestar general de comunidades enteras.
Por eso importan las soluciones sostenibles. Mejorar el acceso a la nutrición, el agua potable y la atención sanitaria de calidad puede suponer la diferencia entre la vida y la muerte para millones de personas en todo el mundo.

Tomemos como ejemplo la historia de Yexibeth.
Siendo una joven madre, Yexibeth se vio obligada a emigrar de Venezuela a Colombia con su familia. La inseguridad alimentaria y el aumento de los costes dificultaban la supervivencia diaria. “Pasábamos hambre”, cuenta. “Teníamos que hacer cola toda la noche para comprar harina y arroz. A veces no había, o había muy poco”.”
Hace varios años, Yexibeth empezó a sufrir convulsiones y necesitaba urgentemente atención médica. Como inmigrante, acceder a la atención sanitaria era casi imposible. ADRA se convirtió en la única organización dispuesta a proporcionarle el apoyo que necesitaba.
Más tarde, en busca de estabilidad y oportunidades, su familia se trasladó de nuevo. Tras superar los trámites para obtener protección legal en Colombia, se instalaron y siguieron trabajando para reconstruir sus vidas.
Ahora, embarazada de gemelos, Yexibeth se enfrentaba de nuevo a un peligroso vacío asistencial. Llevaba seis meses sin recibir atención médica.
Cuando oyó hablar de un acto de divulgación sanitaria en la comunidad, acudió esperanzada. Allí se encontró con la clínica móvil de ADRA.
A través de este programa, Yexibeth recibió pruebas médicas esenciales, tratamiento y cuidados adaptados a sus necesidades como paciente de alto riesgo.
“Llegaron en el momento justo. Gracias a Dios me dieron medicinas y me hicieron pruebas”, dijo. “Soy una mujer embarazada que llevaba seis meses sin recibir atención médica”.”
Para Yexibeth y muchos otros, el acceso a la atención sanitaria no es sólo importante. Les salva la vida.
Las clínicas móviles de ADRA son un ejemplo de cómo trabajan para eliminar las barreras a la atención sanitaria, especialmente para poblaciones vulnerables como inmigrantes, mujeres embarazadas y familias que viven en comunidades desatendidas.

Sólo en 2024, ADRA ayudó a prestar servicios sanitarios a más de 2,2 millones de personas en todo el mundo. Cada cifra representa una vida alcanzada, una familia apoyada y un futuro hecho posible.
En el Día Mundial de la Salud, la necesidad es clara. La salud no es un privilegio. Es la base de la dignidad, la estabilidad y la esperanza.
Usted puede formar parte de esta misión. Apoyando a ADRA, ayudas a llevar asistencia sanitaria esencial, nutrición y agua potable a las comunidades que más lo necesitan.
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