Los supervivientes reciben ayuda alimentaria y en metálico para recuperarse tras la devastación de las islas por cenizas volcánicas
Kingstown / San Vicente y las Granadinas (2 de agosto de 2021) - El 9 de abril, el volcán de la Soufrière entró en erupción por primera vez después de 40 años, enviando al cielo una columna de cenizas de 10 km de altura que alcanzó una distancia suficiente para afectar a Barbados, Granada y Santa Lucía.

Fotografía: Kerry Kerr.
La lluvia de cenizas resultante fue muy intensa en las zonas circundantes, alcanzó las islas cercanas e interrumpió el tráfico aéreo de la zona. Se calcula que 23.400 personas fueron desplazadas al extremo sur de la isla de San Vicente y a algunos países vecinos.
Tras las primeras evaluaciones sobre el terreno, la Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales (ADRA) declaró una respuesta de emergencia de categoría dos, según sus mecanismos globales de respuesta a emergencias, y comenzó rápidamente a proporcionar ayuda alimentaria a los desplazados en nueve refugios. A finales de julio se había distribuido un total de 87.438 comidas calientes.

Fotografía: Ian Williams.
Con el apoyo de socios locales y en coordinación con el gobierno local, ADRA también proporcionó ayuda en efectivo a 1.950 personas cuyos medios de subsistencia se habían visto gravemente afectados por la emergencia.
La ayuda en efectivo y en vales proporciona a las personas afectadas los medios y la flexibilidad para decidir y priorizar su recuperación. En contextos de emergencia, la asistencia en efectivo permite que más ayuda llegue directamente a los beneficiarios, apoya a los mercados locales y sienta las bases para la recuperación y la resiliencia de las comunidades.

Fotografía: Lisa Schnurr.
“ADRA ha podido proporcionar una ayuda humanitaria muy necesaria a la población de San Vicente y las Granadinas gracias al generoso apoyo de sus donantes y al compromiso de su personal y voluntarios sobre el terreno, muchos de los cuales proceden de las mismas comunidades afectadas y también dejaron atrás sus hogares”, afirma Lisa Schnurr, coordinadora de la respuesta de emergencia de ADRA en SVG.
Schnurr añade que el país aún se está recuperando de la erupción de La Soufriere cuando se acerca la fase más crítica de la temporada de huracanes de 2021.
“Nos enfrentamos a una temporada de huracanes muy activa. Seguiremos apoyando a las oficinas nacionales de Centroamérica y el Caribe para que estén preparadas para responder al impacto de los desastres en toda la región”, afirma David Poloche, director regional de ADRA Interamérica.
Acerca de ADRA
La Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales es el brazo humanitario internacional de la Iglesia Adventista del Séptimo Día que presta servicio en 118 países. Su labor empodera a las comunidades y cambia vidas en todo el mundo proporcionando desarrollo comunitario sostenible y ayuda en caso de catástrofes. El propósito de ADRA es servir a la humanidad para que todos puedan vivir como Dios manda. Más información en ADRA.org.







