Valerie* tiene 16 años, es madre de un bebé de 4 meses y víctima de una violación. Cuando sólo tenía 14 años, unos soldados que patrullaban por la carretera de acceso a la ciudad la cogieron por la fuerza y la agredieron sexualmente. Temerosa del estigma que conlleva la violación, lo mantuvo en secreto.
En Bweremana, la ciudad natal de Valerie, en el este de la República Democrática del Congo (RDC), la violencia de género suele considerarse una molestia en lugar de un delito grave que altera la vida. Cuando Valerie volvió por fin a casa, estaba demasiado avergonzada para contarle a nadie lo que había pasado, pero pronto se hizo evidente que estaba embarazada.
La gente de su pueblo empezó a burlarse de ella: “¿Dónde está el padre?”. Las burlas llegaron a tal punto que se negó a salir de casa.
Es por niñas como Valerie que ADRA opera Ongea, un proyecto llamado así por el significado literal de la palabra swahili ongea: “hablar alto”. Ongea anima a las mujeres a alzar la voz contra las violaciones y agresiones sexuales y contra las personas que las perpetran y las consienten. Además de apoyar a las víctimas de la violencia de género, Ongea se esfuerza por combatir la actitud cultural predominante que la permite.
Mediante la creación de comités de escucha integrados por miembros de la comunidad y grupos de asesoramiento de líderes locales influyentes, ADRA ha desarrollado un sistema para valorar a las mujeres y desvalorizar los delitos contra ellas. Ongea también difunde información mediante emisiones de radio y actividades culturales.
Este proyecto ha galvanizado a las mujeres de Bweremana, muchas de las cuales se sienten empoderadas por primera vez en su vida. “Quiero combatir la violencia de género”, afirma Vomili Ngengeisi, miembro del grupo de escucha local. “Quiero ayudar a niñas como Valerie”.”
Aunque todavía sufre el trauma de su experiencia, Valerie tiene la esperanza de que Ongea siga alzando la voz contra la violencia de género en su comunidad. Sobre su propio futuro, es modesta: “Sueño con encontrar un marido que me quiera”.”
*Su nombre ha sido modificado para proteger su identidad.