Querida familia de ADRA,
Vacencia es una refugiada de la República Democrática del Congo que vive actualmente en Uganda. Durante uno de los muchos conflictos violentos de su país, perdió a parte de su familia y una pierna. Ahora camina con una prótesis, uno de los muchos recordatorios diarios de sus dolorosas pérdidas.
Somos muchos en todo el mundo los que sufrimos a causa de esta crisis sanitaria mundial. Pocos sufrimos como Vacencia.
Digo esto no como un recordatorio de la tristeza de la vida, sino como un recordatorio de que hay esperanza. Pocas sonrisas son tan significativas como la de Vacenica cuando confiesa a uno de nuestros empleados que quiere ser médico. Esa sonrisa revela su espíritu y demuestra que, por debajo de su pérdida, sigue habiendo fe.
Vea cómo sonríe. Escucha su cauto optimismo mientras imagina un futuro mejor.
En este momento, ADRA sigue ayudando a equipar el internado que Vacencia llama su hogar en Uganda. No es todo su viaje, pero es un paso en la dirección correcta, y nos sentimos honrados de estar a su lado.
Mientras esperas el final de esta pandemia, piensa en Vacencia. Todos sufrimos a veces en la vida, pero siempre hay un motivo para sonreír.
Que Dios os bendiga a todos.