
Cuando defendemos la dignidad de los demás, ayudamos a construir el reino que Jesús imaginó, con esperanza y curación.
Con el sol brillando en el tejado de chapa, la oí contar cómo huyó para salvar su vida. En el asentamiento de refugiados al que llegó, no vio otra opción que vender su cuerpo. La mujer que tenía delante habló de cómo la vida había sido un par








