
Danilo es un pescador de la isla filipina de Panay. Al crecer en la pobreza, no tuvo la oportunidad de recibir una educación y empezó a pescar para ganarse la vida a los 12 años.
La pesca es el único medio de vida que ha conocido, así que quedó desolado cuando el tifón Haiyan destruyó su barco mientras arrasaba Filipinas en 2013.
ADRA proporcionó materiales de reparación de embarcaciones a cerca de 600 pescadores para que pudieran volver al trabajo y recuperar sus medios de subsistencia.
Con sus antecedentes y sus limitados recursos, Danilo ha pasado por muchas dificultades, y no quiere que sus hijos compartan lo que él pasó. Cree que quien no termina la escuela tiene que trabajar más para sacar adelante a su familia.
“Con 38 años en la industria pesquera, he podido enviar a mis cuatro hijos a la escuela”, dice Danilo. “Dos de ellos ya han obtenido su título universitario”.”
Es esta determinación la que no le permitió rendirse al ver su barco, toda su fuente de sustento para su familia, roto en pedazos. Era increíblemente difícil pagar la educación de sus hijos sin ingresos. Cientos de pescadores corrieron la misma suerte.
ADRA introdujo un programa de subvenciones para la reparación de embarcaciones (BRAG, por sus siglas en inglés) para ayudar a Danilo y a otros 562 pescadores a reconstruir sus medios de subsistencia proporcionándoles materiales de reparación para reconstruir sus embarcaciones de pesca dañadas, redes y otros equipos necesarios.
“ADRA ha empoderado a pescadores como yo devolviéndonos nuestros medios de subsistencia para que podamos alimentar a nuestras familias y enviar a nuestros hijos a la escuela. Estoy muy contento y emocionado de que ADRA nos haya proporcionado materiales para reparar embarcaciones”, afirma Danilo.
Danilo ya está utilizando su barco reparado y ahora gana 450 pesos ($10) al día. Esta cantidad se acerca a los 500 pesos ($11) diarios que ganaba antes del tifón y es mucho mayor que los 200 pesos ($4,50) diarios con los que luchaba por mantener a su familia en los tres meses posteriores al Haiyan.