Comunicado de prensa: ADRA refuerza su apoyo a la salud mental en Rumanía durante el bloqueo de COVID-19

(RUMANÍA) 27 de julio de 2020 - Cuando la pandemia de COVID-19 asoló Rumanía, el personal de la Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales (ADRA) reconoció que distribuir mascarillas y artículos para lavarse las manos no era la única manera de proteger a sus conciudadanos contra el virus. Enfrentados a un estricto bloqueo nacional, los psicólogos de ADRA lucharon contra amenazas menos obvias para el bienestar de las personas: aislamiento, ansiedad, conflictos en las relaciones y depresión. 

“Para proteger el sistema inmunitario, no basta con la higiene física”, afirma Adina Mușat, psicóloga de ADRA en Rumanía. “La lucha contra el estrés es igual de importante. Nuestro sistema inmunitario sufre si durante este tiempo nos perdemos en el pantano de las preocupaciones.”

A la luz de la creciente crisis de salud mental, el asesoramiento y el apoyo emocional constituyeron componentes cruciales de la respuesta de ADRA a COVID-19 en Rumanía. Mușat y otros psicólogos de ADRA asesoraron por teléfono a clientes vulnerables. También visitaron los hogares de los clientes, ofreciendo alimentos y productos de higiene a quienes los necesitaban. 

El cierre provocó un notable aumento de las peticiones de ayuda de víctimas de violencia doméstica. “Casi a diario nos contactan mujeres que piden nuestro apoyo, diciéndonos que cada vez les resulta más difícil vivir bajo el mismo techo con su pareja maltratadora”, explica Mariana Roș, psicóloga de ADRA. “Las víctimas, además del terror en casa, tienen miedo de enfermar si huyen del hogar. Incluso sus familiares evitan recibirlas por miedo a que puedan ser portadoras del virus COVID-19.” 

Desde 2009, ADRA gestiona en Bucarest (Rumanía) la Casa ADRA, un refugio de emergencia para víctimas de violencia doméstica. Gracias a su experiencia ayudando a mujeres a escapar de relaciones abusivas, ADRA estaba bien equipada para manejar el aumento de casos. Durante la pandemia, ADRA ayudó a 24 mujeres y niños a encontrar refugio, asesoramiento especializado, asistencia jurídica y el apoyo que necesitaban para empezar una nueva vida. Esto representó aproximadamente el doble de las familias a las que suelen ayudar. 

Como brazo humanitario global de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, ADRA está trabajando en más de 70 países de todo el mundo para cubrir las necesidades físicas, emocionales y espirituales de las personas afectadas por la pandemia del coronavirus.

“En tiempos especiales, ADRA en Rumanía tiene un propósito especial”, dice Gabriela Istrate, trabajadora social y directora de proyectos de ADRA en Rumanía. “Podemos vivir sin preocuparnos por los demás, o podemos vivir dejando hermosas marcas en sus vidas. Es hora de vivir hermosamente, como Jesús: hoy, mañana y siempre”.” 

Para colaborar con la respuesta de ADRA a la pandemia de COVID-19, visite ADRA.org.

SOBRE ADRA

La Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales es el brazo humanitario internacional de la Iglesia Adventista del Séptimo Día que presta servicio en 118 países. Su labor empodera a las comunidades y cambia vidas en todo el mundo proporcionando desarrollo comunitario sostenible y ayuda en caso de catástrofes. El propósito de ADRA es servir a la humanidad para que todos puedan vivir como Dios manda. Para más información, visite ADRA.org.