Suleiman, un niño de 10 años que vive en Jordania, echa de menos su hogar en Siria. Obligado a huir durante el conflicto en su país, Suleiman perdió un año de escuela mientras él y su familia se dirigían a Jordania para empezar una nueva vida. Suleiman es sólo uno de los miles de niños sirios cuya infancia y educación han quedado en suspenso al huir sus familias de las zonas de conflicto.
El proyecto de Apoyo Educativo Básico para Escolares (BESSC) de ADRA ofrece a niños como Suleiman la oportunidad de recibir una educación.
En su nueva escuela en Jordania, varios cientos de compañeros de clase de Suleiman son también refugiados de Siria. El programa BESSC de ADRA en Jordania apoya a estos niños refugiados sirios y a cientos de jordanos menos afortunados en sus trayectorias educativas.
El programa BESSC ha ayudado a más de 5.000 estudiantes como Suleiman, en más de 50 escuelas jordanas, mediante el suministro de material escolar, la creación de clubes escolares y una rigurosa formación del profesorado.
Suleiman va a la escuela todos los días con una gran sonrisa: con las herramientas y el entorno adecuados, está ansioso por aprender todo lo que pueda para recuperar el año de escolarización perdido. Está listo para empezar el siguiente capítulo de su vida.
El generoso apoyo de donantes de todo el mundo permite a ADRA proporcionar a los escolares la educación que merecen, integrarlos más plenamente en la sociedad y allanar el camino hacia un futuro mejor.