Ramesh empezó a beber alcohol a los 18 años, pero el problema se agravó cuando se casó. “Empezó a pelearse conmigo todas las noches”, cuenta su mujer, Angala. “Siempre quería dinero para comprar alcohol”.”
Aunque trabajaba como jornalero, un empleo habitual en India, Ramesh nunca parecía tener suficiente dinero. Acosaba a su mujer por el sueldo que ganaba trabajando en una gasolinera, que ella necesitaba para mantener a sus hijos.
Ramesh empezó a pegar a su mujer y a sus hijos hasta el punto de que ya no ponían un pie en casa si había bebido. Los vecinos se quejaron a la policía, pero siempre le soltaban con una simple advertencia.
ADRA se enteró de su caso y envió representantes para invitarle a su centro de tratamiento de adicciones. Él se negó, insultándoles cuando se marcharon.
Su regresión continuó cuando se pasó a la botella, siempre bebiendo, exigiendo dinero a su familia y pegándoles si se lo negaban.
Una noche, por fin, bebió demasiado. Estaba solo en casa cuando su hija entró por la puerta. Le dijo que le diera dinero y ella le contestó que no tenía. Empezó a gritarle, exigiéndole que le diera su dinero. Cuando ella repitió que no tenía, él cogió un cuchillo del mostrador y la apuñaló en el cuello. Los vecinos oyeron los gritos y la llevaron al hospital.
Sólo entonces, tras 22 años de adicción, Ramesh se dio cuenta de que necesitaba ayuda.
Cuando estuvo seguro de que su hija se recuperaría totalmente, Ramesh se puso en contacto con los representantes de ADRA y se apuntó a su tratamiento y rehabilitación de adicciones.
Aquella noche fue hace casi dos años, y Ramesh no ha vuelto a beber alcohol desde entonces.
“Perdí 22 años de mi vida por el alcohol”, dijo. “Intento compensar a mis hijos y a mi mujer”.”
Sobrio y con empleo, Ramesh ahora sólo tiene un objetivo: ahorrar dinero para la boda de su hija.
“Estoy agradecido a ADRA por su apoyo al tratamiento de deshabituación”, dijo Ramesh. “Ahora disfruto de cada minuto con mi familia”.”
La adicción es un problema en todo el mundo, que destruye vidas y separa familias. ADRA trabaja para ayudar a la gente a recuperarse y encontrar una alternativa al abuso de sustancias.