Honduras: La agricultura de ADRA apoya la sostenibilidad de las comunidades

La Sra. Juana Zelaya es una madre y esposa de 57 años que vive en la comunidad de Las Casitas, a 89 kilómetros de la capital de Honduras. Es una comunidad de muy difícil acceso por carretera y pertenece a lo que se denomina el Corredor Seco del sur de Honduras.

Las Casitas es una de las zonas con mayor incidencia de pobreza y escasez de agua de Honduras. Los agricultores locales han perdido en los últimos años más del 80% de los cultivos plantados debido al cambio climático.

La vida de la señora Juana cambió cuando ella y su familia se unieron al programa de resiliencia y agricultura sostenible de ADRA Honduras.

Ella y su familia aprendieron a aplicar prácticas agrícolas innovadoras para hacer frente a las adversas y cambiantes condiciones climáticas que afectaban a su éxito agrícola.

Para mitigar los efectos de la sequía recurrente en la zona, la Sra. Juana cuenta hoy con un embalse hecho con un tanque de ferrocemento, construido por ADRA. Con este embalse de doble uso, ahora puede captar y aprovechar al máximo el agua de una pequeña fuente subterránea y utilizarla para regar sus cultivos.

Además del sistema de riego por goteo, el embalse también se utiliza para la cría de peces (tilapia). El nuevo medio de vida ha permitido a la Sra. Juana reforzar los ingresos de su familia.

“Cuando veo esta parcela plantada”, dice la señora Juana, “doy gracias a Dios por la ayuda de ADRA. Toda esta tierra estaba vacía y llena de hierba. Realmente hemos visto un cambio en nuestra comunidad. Ahora tenemos medios para mantener a nuestras familias. Todos estamos contentos desde que tenemos nuestro depósito de agua”.”