Brasil: ADRA alimenta a familias desplazadas por las inundaciones
SILVER SPRING, MD. - Varios días de lluvias torrenciales en el estado septentrional de Roraima (Brasil) han provocado graves inundaciones que han llevado a la Defensa Civil brasileña a declarar el estado de emergencia en siete ciudades. Más de 355.000 personas se han visto afectadas por la inundación, que ha desplazado a decenas de miles de personas. La Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales (ADRA) está respondiendo a las necesidades humanitarias de las víctimas de las inundaciones, proporcionándoles las raciones de alimentos que tanto necesitan.
En coordinación con la Defensa Civil del estado y las autoridades locales, ADRA Brasil está suministrando raciones de alimentos a por lo menos 321 hogares (1.600 personas) de Boa Vista y ciudades vecinas del estado de Roraima. Cada ración de alimentos se compone de arroz, frijoles, aceite vegetal, harina de mandioca, sal, azúcar, pasta y salsa de tomate. La intervención responde a una petición de la Defensa Civil brasileña para ayudar a las familias desplazadas en las zonas más afectadas, y durará 30 días.
Tras varios días de fuertes lluvias, el río Branco ha crecido casi 11 metros por encima del nivel normal. Según la Defensa Civil del estado y las autoridades gubernamentales locales, las inundaciones han afectado a 79% de la población en 14 de los 15 municipios de Roraima. Más de 40.000 personas desplazadas por las inundaciones han buscado refugio en casa de amigos o familiares, y otros miles siguen necesitando cobijo.
En este momento, uno de los mayores retos es la falta de combustible para la energía eléctrica, ya que el gasóleo se utiliza ampliamente para abastecer a las ciudades. Se ha informado de que los sistemas eléctricos sólo tienen combustible suficiente para siete días antes de agotarse por completo.
Debido a las inundaciones, se han cerrado numerosas carreteras, dejando a innumerables personas sin hogar y dificultando el acceso a servicios públicos esenciales. Los informes también indican que más de 36.000 estudiantes no pueden asistir a la escuela hasta que las aguas se retiren y vuelva la normalidad. Muchos se muestran escépticos ante la posibilidad de que se produzcan grandes avances, ya que la temporada de lluvias acaba de empezar y se prolongará hasta agosto.
ADRA Internacional, ADRA en Sudamérica y la Unión local de Iglesias Adventistas del Séptimo Día financian esta intervención.