A mediados de marzo, el estado brasileño de São Paulo se vio azotado por fuertes lluvias, consideradas las más intensas jamás registradas en esta época del año en la zona. Varias ciudades quedaron con inundaciones de agua y lodo que alcanzaron más de 1 metro (3,3 pies), y el agua está bajando muy lentamente, lo que aumenta el riesgo de enfermedades. Muchas escuelas están siendo utilizadas como refugios gubernamentales para quienes han sufrido daños o han destruido sus casas, y las pérdidas materiales de la zona ascienden a millones de dólares.
La respuesta de ADRA Brasil se ha centrado en dos frentes: la distribución de material higiénico, que ayudará a detener la propagación de enfermedades, y la recogida y distribución de alimentos y artículos materiales.
Los voluntarios de ADRA ayudaron a coordinar la distribución de alimentos, ropa, colchones, agua, vitaminas y pañales donados a las comunidades afectadas.