Me llamo Ardo y vivo en Kelafo, Etiopía. Soy una mujer de 40 años, casada y con cinco hijos. La vida nunca ha sido fácil aquí y es difícil cubrir las necesidades básicas de la vida. La escasez de agua para beber y otras necesidades humanas básicas es uno de nuestros mayores retos.
Las mujeres solemos ser las encargadas de buscar agua para nuestras familias, así que cada día yo viajaba al menos ocho horas de ida y vuelta para buscar dos bidones de agua (de 20 litros cada uno). Por seguridad contra los animales salvajes, viajaba en grupo con otras mujeres y salía de casa a la una de la madrugada para evitar el sol abrasador del mediodía.
Hace poco, ADRA Etiopía me regaló un carro tirado por un burro con un barril de agua de 200 litros de buena calidad. Ahora voy a por agua una vez cada tres días y tengo mucho tiempo para realizar otras tareas tanto en casa como en mi pueblo. También puedo utilizar el carro para transportar la cosecha y otros productos del campo y, a veces, al mercado de Kelafo.
También he podido generar ingresos adicionales transportando artículos para distintas personas a cambio de una tarifa. También he podido tener una tetería y ganar hasta 100 Birr ($4,50) cada día. Esto está repercutiendo positivamente en mi vida y en la de mi familia. Quiero dar las gracias a ADRA y a UNOCHA/HRF por su apoyo.