Esperanza diaria: Día 9

Querida familia de ADRA,

Se acerca otro sábado, y con él una promesa de paz durante la tormenta que nos rodea. Aunque esta emergencia global no incluye vientos huracanados, mareas crecientes o nubes negras, se siente como una tormenta de todos modos. Cerramos las ventanas y echamos el cerrojo a la puerta; tememos salir; nos preguntamos si sobreviviremos. 

Me acuerdo de otra tormenta de hace mucho tiempo, un acontecimiento que fue tan memorable que tres hombres diferentes escribieron su propio relato de él.  

“Cuando subió a una barca, sus discípulos le siguieron”, nos dice Mateo. Mateo, Marcos y Lucas coinciden en lo que sucede a continuación. “Y de repente se levantó una gran tempestad”, continúa Mateo. 

“Y se levantó un gran vendaval, y las olas golpeaban la barca, de modo que ya se estaba llenando”, añade Marcos. 

Lucas está de acuerdo: “Una tempestad de viento se abatió sobre el lago y se estaban llenando de agua, y estaban en peligro”.”

Con sus propias palabras, cada uno de los tres discípulos describe su miedo. Cada uno de los tres recuerda haber despertado a Jesús, que dormía en la barca. 

“¿No te importa que perezcamos?”, pregunta Marcos. Y continúa diciendo: “Entonces se levantó, reprendió al viento y dijo al mar: ‘Paz, silencio’. Y cesó el viento y se produjo una gran calma”.”

Este poderoso milagro conmocionó a los discípulos. “¿Quién puede ser?” se pregunta Lucas. “Porque manda hasta a los vientos y a las aguas, y le obedecen”.”

Durante esta pandemia, algunos de nosotros podemos sentir que Jesús está dormido al timón. El mundo parece fuera de control. Nos preguntamos si existe un plan.

Hay un plan. Hoy es sábado, un regalo de Dios, y mi oración para este sábado es que recuerdes que Dios tiene el control. El Salvador puede ordenar, incluso reprender, Él es quien controla el agua y el viento, y sigue controlándolos hoy.

Mi oración es que recuerdes esta promesa. Si sientes miedo, o duda, o ansiedad, reflexiona sobre sus palabras y encuentra esperanza: “¡Paz, estate quieto!” 

Que Dios os bendiga a todos.

Este sábado, te animo a reunirte con los que están en tu casa, o con una comunidad de amigos y familiares en línea y discutir el mensaje de la Esperanza diaria de hoy. Durante esta crisis, algunos de nosotros sentimos falta de motivación o de sentido, especialmente con tan pocas oportunidades de salir de casa. Que esta reflexión te dé paz y comunidad.

  1. Piensa en alguna ocasión en la que te hayas sentido abrumado por el “viento y las olas” en tu vida. ¿Cuáles fueron las circunstancias y cómo te proporcionó Jesús la paz?
  2. ¿Cuáles son las tres formas en las que puedes proporcionar paz a tu comunidad, ya sea en casa o en Internet?
  3. Se nos dice que Jesús reprendió a la tormenta. ¿Qué significa eso para ti? ¿Cómo podría aplicarse a esta crisis sanitaria mundial?
  4. ¿Qué significa para ti tener fe durante esta “tormenta”?”
  5. ¿Cuál es tu oración por ti, por tu familia y por los demás durante esta crisis sanitaria mundial?