Según UNICEF, 36,5 millones de niños han sido desplazados debido a conflictos, violencia y otras crisis, la cifra más alta registrada desde la Segunda Guerra Mundial. Ahmad* es uno de ellos. A pesar del trauma que le obligó a salir de Siria, sigue encarnando la promesa de la infancia: alegría, risas y una pizca de travesura.