El tifón Koppu (conocido localmente como Lando) trajo lluvias torrenciales que causaron inundaciones masivas en siete regiones de Filipinas. Cerca de medio millón de personas se vieron obligadas a desplazarse y miles de viviendas quedaron destruidas. Más de 50 personas murieron durante varios días de mal tiempo.
ADRA Filipinas fue una de las primeras ONG en llegar a la región, cuyo acceso se vio dificultado por las carreteras inundadas y los puentes afectados. ADRA Filipinas ha empezado a distribuir kits de refugio para 850 familias.
Los tifones son frecuentes en Filipinas, que sufre una media de 20 al año. A menudo causan pérdidas humanas y daños masivos. Más de 7.000 personas murieron o desaparecieron cuando el tifón Haiyan, la tormenta más potente registrada, azotó el país en 2013.