Liberia: ADRA colabora con la población refugiada procedente de Costa de Marfil
SILVER SPRING, Maryland – La región oriental de Grand Gedeh, en Liberia, acoge actualmente a más de 150 000 refugiados procedentes del país vecino, Costa de Marfil. La Agencia Adventista de Desarrollo y Ayuda Humanitaria (ADRA) sigue prestando asistencia a algunas de las familias más necesitadas que han buscado refugio en Liberia huyendo de la sequía y los disturbios civiles. A través de un proyecto que distribuye alimentos y ofrece formación en agricultura y educación sobre la violencia doméstica, ADRA está contribuyendo a mejorar la salud física y mental de los refugiados.
Tras las elecciones presidenciales de noviembre de 2010, estallaron disturbios en Costa de Marfil que acabaron provocando que un millón de personas huyeran de un futuro incierto y aterrador. Aproximadamente 170 000 personas buscaron refugio en la vecina Liberia, donde la mayoría sigue viviendo en la actualidad. Los campamentos de refugiados están superpoblados, y el exceso de población ha puesto a prueba la disponibilidad de alimentos. La falta de tierras ha hecho que a la población refugiada le resulte cada vez más difícil ganarse la vida, lo que la ha dejado en una situación de gran dependencia de la ayuda humanitaria.
En respuesta a estas necesidades, ADRA ha estado distribuyendo alimentos entre la población refugiada, con una dieta especial de alto valor energético destinada a los niños menores de cinco años. Además de paliar temporalmente el hambre, ADRA también está proporcionando a 1.700 familias de Grand Gedeh paquetes de semillas, herramientas agrícolas y equipamiento para que puedan mantenerse a sí mismas y a sus familias una vez que el proyecto de ADRA llegue a su fin.
La desnutrición está muy extendida, no solo en los campamentos de refugiados, sino también entre las comunidades locales liberianas. Las consecuencias de la escasez de alimentos se dejan sentir de forma generalizada, sobre todo si se tiene en cuenta que algo más del 70 % de la población de Liberia depende en gran medida de la agricultura. Las duras condiciones climáticas hacen que la agricultura sea una fuente de ingresos inestable; por ello, ADRA ha tendido la mano a los liberianos que sufren inseguridad alimentaria con el fin de garantizar que dispongan de alimentos fácilmente. ADRA está impartiendo formación en técnicas agrícolas para mejorar el rendimiento de los cultivos en las comunidades agrícolas de los campos de refugiados de Pohan Baywadee y Janzon. En estrecha colaboración con los ancianos de las aldeas, ADRA está enseñando a los agricultores a cultivar adecuadamente semillas de hortalizas, que luego la población podrá utilizar para seguir cultivando.
Además de la seguridad alimentaria y la formación agrícola, ADRA atiende las necesidades de las mujeres afectadas por la violencia de género, un fenómeno habitual entre las poblaciones refugiadas. En la localidad de Ziah, ADRA ha construido un centro para mujeres víctimas de violencia sexual. En este centro, unas 1.200 mujeres, sobre todo madres solteras y mujeres embarazadas, reciben apoyo psicológico y tienen la oportunidad de participar en diversos programas de formación. Además, ADRA ha puesto en marcha clubes deportivos para mujeres con el objetivo de concienciar a las jóvenes sobre los primeros indicios y las consecuencias devastadoras de la violencia doméstica.