Penna está sentada en un árbol caído con la cabeza entre las manos. Las lágrimas ruedan por su rostro mientras comparte su historia: 

“Mis hijos lloran cuando tienen hambre. Y siempre tienen hambre porque tengo muy poco para darles de comer. Esta sequía nos ha robado la vida”.”  

Penna, madre de cinco hijos en una zona remota de Kenia, cuenta: “Mi marido y yo somos agricultores. Pero nuestros campos no producen alimentos desde julio de 2016. Lo único que nos queda para comer es un poco de maíz y algunas judías. Me rompe el corazón no poder alimentar a nuestros hijos. Yo soy su madre. Ese es mi principal trabajo. 

“Todos mis hijos están en peligro, pero mi bebé, Grace, es la que más me preocupa. Solo tiene 9 meses y es la que más sufre de todos mis hijos. La estoy amamantando, pero no produzco suficiente leche. Pasa hambre todo el tiempo. 

“No sé si la pequeña Grace sobrevivirá a la sequía”, dice Penna. 

Penna es una mujer valiente, pero, mientras contaba su historia, era evidente la pesada carga que lleva.  

“Antes de la sequía, mi familia tenía suficiente”, dice Penna.  

Por aquel entonces, cuando las cosas iban bien, la familia de Penna hacía tres comidas copiosas al día. Se centraban en la educación de sus hijos y en obtener el máximo rendimiento de sus cosechas.  

Ahora, todo es diferente para la familia de Penna. 

Sólo hacen una pequeña comida al día, normalmente una taza de gachas de maíz. Ahora, cada momento de vigilia y cada noche de insomnio se centran en cómo alimentar a sus hijos. Cada día Penna se pregunta qué puede hacer para ayudarles a sobrevivir. 

“Estoy muy preocupada por mis hijos”, dice Penna. “No puedo dejar de pensar en qué puedo hacer para conseguir comida para ellos. No puedo dejar de pensar en cómo debo hacerlo”.”  

Imagina cómo te sentirías si estuvieras en el lugar de Penna. Aunque no seas padre o madre, puedes sentir la angustia de no tener lo suficiente para atender a los propios hijos. 

“Mis hijos lloran cuando no hay comida. La sequía nos ha quitado la vida. No hay nada peor que pasar hambre y no poder alimentar a tus hijos”.”  

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