ADRA entrega ayuda a los supervivientes de las peores inundaciones de Brasil
SILVER SPRING, Maryland - Tras las extensas inundaciones que han dejado hasta ahora más de 700 muertos en el montañoso estado brasileño de Río de Janeiro, la Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales (ADRA) está entregando ayuda a los supervivientes en algunas de las zonas más afectadas.
Para satisfacer las necesidades inmediatas de los supervivientes, ADRA está proporcionando kits de higiene esenciales para beneficiar a 400 hogares, o aproximadamente 2.000 personas, que se quedaron sin hogar a causa de los corrimientos de tierra. Se espera que esta ayuda, que incluye cepillos de dientes, jabón de baño, jabón para bebés, pasta de dientes, desodorante, champú, peines, compresas y jabón de lavar, cubra las necesidades higiénicas de una familia de cinco miembros durante un mes como máximo.
Además, una donación de $100.000 de la Embajada de Estados Unidos en Brasilia también ayudará a ADRA a prestar asistencia adicional a las familias afectadas de la región.
ADRA está colaborando estrechamente con las autoridades gubernamentales locales, la Defensa Civil y voluntarios formados para garantizar una distribución eficaz de los materiales de socorro. Se está dando prioridad a las familias encabezadas por mujeres, a las familias con niños discapacitados o ancianos dependientes, y a las familias cuyos miembros se vieron directamente afectados.
A principios de enero, las fuertes lluvias saturaron las laderas de las montañas, provocando una serie de corrimientos de tierra que afectaron a varias ciudades del estado, entre ellas Teresópolis, Nova Friburgo, Petrópolis, Sumidouro y São José do Vale do Rio Preto.
La crecida del río Santo Antonio en la región provocó grandes inundaciones y corrimientos de tierra que arrasaron casas, arrastraron coches, derribaron tendidos eléctricos y causaron grandes daños en las carreteras. En todo el estado, grandes zonas urbanas quedaron sepultadas bajo toneladas de rocas, arena y escombros. En algunos barrios, se teme que cientos de residentes sigan sepultados bajo el lodo. Según las Naciones Unidas, los recientes corrimientos de tierras figuran entre los 10 peores del mundo.