El proyecto de alfabetización de ADRA en El Salvador pretende cambiar la vida de las personas.

“Sé que en algunas escuelas no me dejarían asistir a clase porque tengo a mi hija conmigo. Doy gracias a Dios y a ADRA porque puedo aprender con mi hija”, explica Mary Collindres, alumna de una de las más de 120 escuelas de alfabetización creadas por ADRA en El Salvador para empoderar a las comunidades de regiones remotas e indígenas del país.

Cientos de estudiantes de todas las edades y cursos, desde preescolar hasta bachillerato, asisten a clases para aprender y mejorar sus habilidades de lectura, escritura y matemáticas.

“El proyecto de alfabetización de El Salvador no sólo enseña a la gente a leer y escribir, sino que también les capacita para adquirir los conocimientos esenciales para encontrar trabajo”, afirma Alex Figueroa, director de ADRA en El Salvador.

“Estoy terminando 8th grado, y espero llegar a ser profesor algún día”, dice el estudiante Javier Solórzano.

Cada año, cientos de estudiantes se gradúan en el programa de educación continua anual, que comenzó en 2002. Cuenta con el apoyo de donantes y de la Iglesia Adventista en El Salvador, Norteamérica e Interamérica, así como de otras organizaciones y municipios.

“Agradecemos la colaboración de ADRA. Como municipio, no podríamos haberlo hecho. ADRA nos ayudó a llegar a las comunidades y nos asesoró sobre cómo impartir las clases”, afirma Patricia Quintanilla, concejala de San Juan Nonualco.

ADRA transforma patios traseros, jardines, iglesias e incluso cabañas en medio del bosque en escuelas para ofrecer el programa gratuito.

“Las equipamos con mesas, sillas y pizarras para convertirlas en aulas. La mayoría de los maestros son voluntarios de ADRA de iglesias y comunidades que donan su tiempo cada semana”, dice Alex Figueroa, director de ADRA en El Salvador.

La mayoría de los alumnos son mujeres, y muchos son adultos mayores. Un estudiante de 75 años recorre 25 kilómetros cada día para llegar a la escuela de Panchimalco, cerca de la cima de una montaña.

“No tuvimos la oportunidad de aprender de niños, pero aún podemos hacerlo de adultos. Mantienes viva la esperanza cuando sabes que vienes aquí a aprender”.”

Este año se espera que se gradúen más de 1200 estudiantes del proyecto de alfabetización de ADRA en El Salvador.

Comparte este artículo

Acerca de ADRA

The Adventist Development and Relief Agency is the international humanitarian arm of the Seventh-day Adventist Church serving in 120 countries. Its work empowers communities and changes lives around the globe by providing sustainable community development and disaster relief. ADRA’s purpose is to serve humanity so all may live as God intended.