Seguridad para las niñas

En Tailandia, las niñas apátridas suelen ser tratadas como seres humanos de segunda clase. No tienen el mismo acceso a los servicios que los nacionales tailandeses y tienen muchas más probabilidades de ser víctimas de la trata con fines sexuales o laborales. Los estudiantes apátridas, sin embargo, gozan de más privilegios, por lo que ADRA trabaja para mantener a las niñas matriculadas en las escuelas, al tiempo que libra una batalla a largo plazo para conseguir la ciudadanía legal.

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