ADRA visita periódicamente a los beneficiarios de sus programas para entablar relaciones, comprender su situación y saber qué transformación puede suponer para ellos y sus comunidades.
El Cuerno de África sufre la peor sequía en cuatro décadas, y muchos abandonan la región con la esperanza de mejorar sus medios de subsistencia. Regina es una de los millones de personas afectadas por la sequía, que ha dejado a 80% de la región en situación de inseguridad alimentaria. Esta es su historia y su lucha por su vida y la de su familia.
ADRA: Hábleme un poco de usted.
Regina: “Vivo en esta casa con mi hija adulta, mi hijo y tres nietos. Mi marido falleció hace 12 años. Él fue quien me enseñó a cultivar la tierra. Plantamos gandules, judías mungo, judías negras y maíz. Ha sido muy duro criar a los niños y mantener a la familia sin él”.”
ADRA: ¿Ha podido plantar este año?
Regina: [Con lágrimas en los ojos] “No tengo esperanzas de plantar esta temporada. Llevo dos años haciéndolo y no ha llovido. Las semillas se quedan en la tierra y después de un tiempo, se pudren”.”
ADRA: ¿Puede regar su jardín con el grifo que tiene?
Regina: “Tengo que pagar el agua, tiene contador. Son cinco chelines por cada bidón. Con el agua pago la reparación de la bomba comunitaria. Sólo uso el agua para cocinar y dar de beber al ganado. Tengo 5 cabras”.”
ADRA: ¿Tiene otro ganado?
Regina: “Tenía dos vacas. Murieron por falta de comida en febrero. Las vacas también me ayudaban a arar mis grandes campos. Esa es también otra razón por la que no he plantado. Estoy demasiado débil para hacerlo a mano. Antes tenía 16 cabras. Me gustaría vender algunas de mis cabras, pero ni siquiera puedo hacerlo. Están demasiado delgadas. La semana pasada vino alguien a verlas. Después de verlas, dijo que no podía comprarlas porque están demasiado enfermas”.”
ADRA: ¿Cómo afectó a su familia la distribución de alimentos de ADRA?
Regina: “¡Los nietos iban al colegio todos los días! Todos teníamos mucha energía porque comíamos varias veces al día. ¡Incluso construí esa valla detrás de mí! Tenía tanta energía.
La alimentación escolar de ADRA también ayudó a mis hijos, porque si no había comida en casa al menos podían ir bien a la escuela”.”
ADRA: ¿Cuál es su mayor preocupación en este momento?
Regina: “Mi mayor preocupación es la comida. No hay comida. Y la escolarización de los niños. A menudo los mandan a casa por no pagar la matrícula”.”
ADRA: ¿Hay algo que le gustaría decirle al mundo?
Regina: “¿Podemos tener más comida? Me duele ver a mis hijos volver de un largo día de colegio sin nada para comer. La lluvia resolvería todos mis problemas, pero tengo que esperar en Dios”.”
La sequía en el Cuerno de África es una situación desesperada. Nuestros equipos siguen respondiendo a esta crisis.