El huracán Patricia tocó tierra en la costa mexicana del Pacífico hacia las 18.15 hora local del viernes por la noche, con vientos de unos 165 km/h.
El huracán, de categoría 5, se considera el más potente jamás registrado, con vientos máximos de 300 km/h horas antes de tocar tierra.
La respuesta de emergencia de ADRA ya está planificada, y el primer objetivo será la distribución de alimentos a 5.000 familias en los dos estados más afectados, Colima y Jalisco. Cada paquete de alimentos proporciona comida suficiente para una familia de cinco personas, con 2.500 paquetes destinados a cada estado.
ADRA México está trabajando estrechamente con los coordinadores de ADRA en las uniones y conferencias locales de los Adventistas del Séptimo Día para las actividades que incluyen la movilización de voluntarios. Muchos de estos voluntarios están a la espera para llevar a cabo evaluaciones de las necesidades tan pronto como sea posible en condiciones de seguridad, que guiará los próximos pasos de la respuesta de ADRA al desastre del huracán.
Los equipos de respuesta a emergencias (ERT) de ADRA también están en alerta, preparando a sus miembros para viajar a la zona cuando se necesite personal adicional.
Los primeros controles de la tormenta mostraron que el potencial de daños del huracán Patricia es grande, con una fuerte probabilidad de fuertes inundaciones repentinas y olas altas frente a la costa, y el verdadero impacto se verá cuando la tormenta retroceda durante el fin de semana. Miles de residentes locales fueron evacuados, y los refugios de toda la zona acogieron a 240.000 personas.
ACTUALIZACIÓN
ADRA México informa de que más de 3.500 viviendas resultaron dañadas. Un superviviente, que se refugió en su casa con sus cinco hijos y otros cuatro adultos, describió la tormenta. “Había que oír cómo temblaba el aire”, dijo. Cuando empezó a soplar el viento, no tardó en caer el tejado de un vecino en su patio trasero. “Lo vi volar y aterrizar en mi patio”.”
ADRA México ha comenzado a distribuir canastas de alimentos, láminas para techos y ropa de cama a las familias afectadas.
Las donaciones de emergencia son fundamentales para que ADRA pueda responder inmediatamente a catástrofes como el huracán Patricia.