KURDISTÁN, Irak - La violencia en Irak ha desplazado al menos a 3 millones de personas, el 50 por ciento de las cuales ha huido a las gobernaciones controladas por los kurdos en el norte de Irak, donde trabaja la Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales (ADRA).
Desde hace más de seis meses, ADRA trabaja en el campo de desplazados internos de Baharka prestando servicios a las familias que han huido de los combates en Irak. Los programas de ADRA se centran en la educación informal, la protección y el restablecimiento de los medios de subsistencia de las familias más vulnerables del campo.
A través de los programas de ADRA, profesores voluntarios imparten educación informal a niños pequeños con materiales de UNICEF y siguiendo los principios rectores establecidos por el Gobierno Regional del Kurdistán de Irak.
“Durante las vacaciones escolares y el mes de ayuno, ADRA es la única organización no gubernamental que se dedica en estos momentos a proporcionar educación informal a los niños de 4 a 5 años del campo de desplazados internos de Baharka”, dijo Leyn Gantare, director de ADRA en el Kurdistán.
La agencia también proporciona una comida nutritiva a cada niño asistente y organiza actividades recreativas para 400 niños. Las actividades recreativas infantiles incluyen eventos deportivos, concursos de dibujo, música y juegos, etc.
“Este tipo de actividades permite a los niños expresarse y mantenerse socialmente conectados con otros niños”, afirma Gantare. “Nuestras actividades se dirigen especialmente a niñas y niños con discapacidad”.”
UNICEF, socio de ADRA, está proporcionando tiendas de campaña para la educación y espacios acogedores para los niños, que les permitirán ocuparse de forma constructiva y segura.
Para aumentar la resiliencia de la población desplazada, ADRA está ofreciendo pequeñas subvenciones que permitirán a las familias poner en marcha sus propios pequeños negocios. Los movilizadores comunitarios y los asesores sociales de ADRA hacen un seguimiento periódico de los propietarios de los negocios y les imparten formación sobre gestión de efectivo y de empresas. La agencia también ha impartido clases de kurdo para ayudar a adultos y niños a integrarse en las comunidades locales.
Los programas de ADRA en el Kurdistán también incluyen campañas de concienciación, tanto para los iraquíes desplazados como para la comunidad kurda de acogida, sobre higiene, los peligros del matrimonio infantil, la educación de los niños, las buenas relaciones y la cooperación entre comunidades, y la inclusión de las personas con discapacidad, entre otras cosas.
Acerca de ADRA
La Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales (ADRA) Internacional es el brazo humanitario de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Su labor empodera a las comunidades y cambia vidas en todo el mundo proporcionando desarrollo comunitario sostenible y ayuda en caso de catástrofes. Para más información, visite ADRA.org.