{"id":9661,"date":"2019-08-05T13:25:01","date_gmt":"2019-08-05T13:25:01","guid":{"rendered":"https:\/\/adra.org\/?post_type=stories&#038;p=9661"},"modified":"2026-03-31T19:44:00","modified_gmt":"2026-03-31T19:44:00","slug":"democratic-republic-of-congo-adra-assists-refugee-who-cannot-receive-a-education","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/adra.org\/es\/democratic-republic-of-congo-adra-assists-refugee-who-cannot-receive-a-education","title":{"rendered":"Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo: ADRA ayuda a un refugiado que no puede recibir educaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"863\" height=\"384\" src=\"https:\/\/adra.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/DRC-assists-refugee-education-b.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-28246\" srcset=\"https:\/\/adra.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/DRC-assists-refugee-education-b.jpg 863w, https:\/\/adra.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/DRC-assists-refugee-education-b-300x133.jpg 300w, https:\/\/adra.org\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/DRC-assists-refugee-education-b-768x342.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 863px) 100vw, 863px\" \/><\/figure>\n\n\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Venancia no sabe cu\u00e1ndo empez\u00f3 la violencia.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cHa habido guerra desde que nac\u00ed\u201d, afirma este joven de 18 a\u00f1os que creci\u00f3 en la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo (RDC).\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Incluso con el desasosiego a su alrededor, era una estudiante entusiasta a la que le encantaba estudiar y jugar al f\u00fatbol con sus amigos. A todas luces, Venancia se encaminaba hacia un futuro brillante.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Fue durante uno de esos partidos de f\u00fatbol con amigos cuando una bala sali\u00f3 de la nada, ni siquiera dirigida a ella, e hiri\u00f3 a Venancia en la pierna. Al o\u00edr los disparos, todos se dispersaron en busca de seguridad, pero Venancia era incapaz de moverse.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Permaneci\u00f3 m\u00e1s de siete horas en el mismo lugar en que cay\u00f3, desplomada sola en medio del campo de f\u00fatbol y sujet\u00e1ndose la pierna destrozada en se\u00f1al de agon\u00eda.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando un familiar encontr\u00f3 a Venancia y la llev\u00f3 al hospital, los m\u00e9dicos ya no pod\u00edan hacer nada por salvarle la pierna y tuvieron que amput\u00e1rsela.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Nacida en circunstancias que escapaban a su control, Venancia hab\u00eda encontrado un refugio seguro en la escuela, un mundo hermoso donde el caos exterior no pod\u00eda tocarla.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La recuperaci\u00f3n del accidente la mantuvo alejada de ese refugio seguro durante dos a\u00f1os, y qued\u00f3 muy rezagada con respecto a sus antiguos compa\u00f1eros cuando pudo matricularse de nuevo en la escuela.<\/span><\/p>\n<p><strong>\u201cFue una pesadilla\u201d, recuerda Venancia. \u201cPero estaba m\u00e1s decidida que nunca a terminar mis estudios. S\u00e9 que terminar los estudios significa que mi vida ser\u00e1 mejor. Podr\u00e9 encontrar un trabajo y mantenerme\u201d.\u201d<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Con el tiempo, uno tras otro, perdi\u00f3 a sus cinco hermanos a causa de la violencia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cMi madre decidi\u00f3 finalmente que si quer\u00edamos vivir, tendr\u00edamos que marcharnos. Salimos de la RDC a pie y caminamos durante m\u00e1s de una semana\u201d, cuenta Venancia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Para Venancia, caminar significaba cojear con muletas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y la huida signific\u00f3 que Venancia pusiera sus estudios en pausa, una vez m\u00e1s. La vida tuvo que empezar de nuevo para la peque\u00f1a familia y el futuro de Venancia parec\u00eda estar para siempre a merced de fuerzas que escapaban a su control.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando llegaron a Uganda, la madre y la hija refugiadas recibieron raciones de comida, una peque\u00f1a parcela de tierra y una lona. La ingeniosa madre de Venancia consigui\u00f3 que las raciones de un mes se prolongaran durante varios meses hasta que el peque\u00f1o huerto que plantaron en su parcela empez\u00f3 a darles productos para comer.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La tienda que fabricaron con la lona se convirti\u00f3 en su hogar durante los a\u00f1os siguientes.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Venancia perdi\u00f3 un a\u00f1o m\u00e1s de escuela mientras se adaptaba a la vida en un asentamiento de refugiados. Cuando volvi\u00f3 a clase, una vez m\u00e1s era mayor que los dem\u00e1s alumnos. Y ahora tambi\u00e9n se enfrentaba a la barrera del idioma. Hablaba franc\u00e9s, pero sus nuevas clases se impart\u00edan en ingl\u00e9s.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cNo me importaba no entender nada al principio\u201d, dice. \u201cSab\u00eda que con el tiempo tambi\u00e9n aprender\u00eda ingl\u00e9s. Prefer\u00eda luchar con un nuevo idioma que volver a casa y arriesgar mi vida\u201d.\u201d<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Imag\u00ednense la fuerza que se necesita para aferrarse a los sue\u00f1os mientras se experimenta la vida que ha vivido Venancia. La joven ha afrontado todos los contratiempos con gracia y valent\u00eda. Entre ellos, la muerte de su madre, que dej\u00f3 a Venancia completamente sola.<\/span><\/p>\n<p><b>La escuela se ha convertido en algo m\u00e1s que un refugio seguro para Venancia: ahora es tambi\u00e9n su hogar.\u00a0<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sus compa\u00f1eros son su familia. La educaci\u00f3n es lo que le queda. Es la clave de su supervivencia.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cSi no fuera por la escuela, no tendr\u00eda a nadie. Estar\u00eda viviendo en una casita sin mi madre\u201d, dice Venancia. \u201cLa educaci\u00f3n es importante porque puedo capacitarme. De mayor quiero ser m\u00e9dico. Quiero ayudar a los refugiados y a los discapacitados como yo\u201d.\u201d<\/span><\/p>\n<div>Es un ejemplo de determinaci\u00f3n y persigue sus sue\u00f1os. Y gracias a colaboradores como usted, Venancia est\u00e1 experimentando la influencia de <em>positivo<\/em> \u00a1fuerzas externas en su vida en lugar del caos, la agitaci\u00f3n o la violencia a la que est\u00e1 acostumbrada!<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>Y Venancia no est\u00e1 sola. Millones de j\u00f3venes como ella en todo el mundo se perder\u00e1n la educaci\u00f3n, la buena salud y un futuro brillante si no reciben ayuda vital.<\/div>\n\n\n<p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Venancia no sabe cu\u00e1ndo empez\u00f3 la violencia.\u00a0<\/p>","protected":false},"author":1,"featured_media":9663,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_eb_attr":"","footnotes":""},"categories":[785,615,807,594],"tags":[690,1086,355,1063,1020],"class_list":["post-9661","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-africa","category-blog","category-dr-congo","category-education","tag-protection","tag-pseah-protection-from-sexual-exploitation-abuse-and-harassment","tag-refugees","tag-war","tag-womens-empowerment"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9661","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9661"}],"version-history":[{"count":15,"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9661\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":46538,"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9661\/revisions\/46538"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9663"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9661"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9661"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9661"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}