{"id":7102,"date":"2017-05-23T17:25:02","date_gmt":"2017-05-23T17:25:02","guid":{"rendered":"https:\/\/adra.org\/?p=7102"},"modified":"2026-04-01T17:58:52","modified_gmt":"2026-04-01T17:58:52","slug":"uganda-philips-testimony-provided-new-home","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/adra.org\/es\/uganda-philips-testimony-provided-new-home","title":{"rendered":"Uganda: Testimonio de Philips sobre c\u00f3mo ADRA le proporcion\u00f3 un nuevo hogar"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"450\" src=\"https:\/\/adra.org\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Uganda-philips-home.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-28066\" srcset=\"https:\/\/adra.org\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Uganda-philips-home.jpg 800w, https:\/\/adra.org\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Uganda-philips-home-300x169.jpg 300w, https:\/\/adra.org\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Uganda-philips-home-768x432.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/figure>\n\n\n<h2>Te presentamos a Philip (con el gorro rojo) y a sus hermanos. Son de Sud\u00e1n del Sur, pero la violencia les oblig\u00f3 a huir a Uganda. En este v\u00eddeo nos ense\u00f1an el lugar al que ahora llaman hogar.<\/h2>\n<p><iframe title=\"El nuevo hogar de Philip\" width=\"800\" height=\"450\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/Uj48brtBunY?feature=oembed&#038;enablejsapi=1&#038;origin=https:\/\/adra.org\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p>La violencia estall\u00f3 en la comunidad de Philip en diciembre, oblig\u00e1ndole a \u00e9l y a sus hermanos y hermanas a abandonar su hogar. Pasaron tres d\u00edas a pie, atravesando matorrales para evitar a grupos de hombres armados, hasta encontrar un lugar seguro en Uganda.<\/p>\n<p>Todo lo que se ve en el v\u00eddeo es todo lo que ahora poseen los hermanos. Lo llevaban con ellos: colchones en la cabeza y pesadas mochilas en los brazos de los ni\u00f1os.<\/p>\n<p>Los ni\u00f1os est\u00e1n ahora solos, con Philip al mando. No han tenido contacto con sus padres desde que huyeron de Sud\u00e1n del Sur; ninguno sabe si los otros est\u00e1n vivos ni cu\u00e1ndo podr\u00e1n volver a verlos.<\/p>\n<p>Su hogar es ahora un refugio para refugiados: todas sus cabezas comparten el \u00fanico colch\u00f3n mientras sus cuerpos yacen en el duro suelo. Pero agradecen poder dormir por la noche, lejos de los sonidos de disparos y gritos que dejaron atr\u00e1s.<\/p>\n<p>Philip y sus hermanos son algunos de los 800.000 refugiados que han llegado a Uganda desde Sud\u00e1n del Sur en los \u00faltimos meses, huyendo de la violencia. Solo en marzo, unos 2.800 refugiados sursudaneses llegaban al peque\u00f1o pa\u00eds cada d\u00eda.<\/p>\n<p>Uganda tiene una de las pol\u00edticas de refugiados m\u00e1s compasivas del mundo, acogiendo a cerca de 2 millones en total procedentes de pa\u00edses vecinos, incluso cuando sus propios recursos est\u00e1n al l\u00edmite. A los refugiados se les concede una parcela de tierra donde pueden construir una casa y plantar un huerto, as\u00ed como derechos de viaje que a menudo se niegan a los refugiados en otros pa\u00edses.<\/p>\n<p>Pero a medida que crece la poblaci\u00f3n refugiada, los recursos escasean. ADRA Uganda ha intervenido para ayudar a suministrar agua potable, soluciones sanitarias para evitar la propagaci\u00f3n de enfermedades, cocinas y art\u00edculos de higiene a las mujeres refugiadas que han tenido que dejar atr\u00e1s incluso lo m\u00e1s b\u00e1sico.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La violencia estall\u00f3 en la comunidad de Philip en diciembre, oblig\u00e1ndole a \u00e9l y a sus hermanos y hermanas a abandonar su hogar. 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