{"id":43040,"date":"2024-01-01T07:53:00","date_gmt":"2024-01-01T07:53:00","guid":{"rendered":"https:\/\/adra.org\/?p=43040"},"modified":"2026-04-13T11:45:41","modified_gmt":"2026-04-13T11:45:41","slug":"introduction-of-carrots-in-the-kamonia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/adra.org\/es\/introduction-of-carrots-in-the-kamonia","title":{"rendered":"Introducci\u00f3n de la zanahoria en Kamonia"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">A lo largo del proyecto se distribuy\u00f3 un total de 202,36 kg de semillas de zanahoria a 10.118 hogares del territorio de Kamonia. Los hogares plantaron las semillas en diciembre de 2021, utilizando herramientas proporcionadas a trav\u00e9s del proyecto BUREKA.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los agricultores aplicaron las lecciones aprendidas en los lugares de demostraci\u00f3n, como la preparaci\u00f3n adecuada de la tierra, el acolchado, la plantaci\u00f3n en hileras, el deshierbe y la cosecha a tiempo. Estas pr\u00e1cticas ayudaron a las familias a sacar el m\u00e1ximo partido de sus peque\u00f1as parcelas y a cultivar zanahorias Kuroda, ricas en vitamina A.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"732\" height=\"505\" src=\"https:\/\/adra.org\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Screen-Shot-2026-02-06-at-6.02.53-pm.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-43043\" srcset=\"https:\/\/adra.org\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Screen-Shot-2026-02-06-at-6.02.53-pm.png 732w, https:\/\/adra.org\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Screen-Shot-2026-02-06-at-6.02.53-pm-300x207.png 300w, https:\/\/adra.org\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Screen-Shot-2026-02-06-at-6.02.53-pm-18x12.png 18w\" sizes=\"(max-width: 732px) 100vw, 732px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los hogares cosecharon zanahorias de sus campos. Aunque las cantidades no eran grandes, este cultivo rico en vitamina A introducido por el proyecto BUREKA ayud\u00f3 a mejorar el acceso a los alimentos, generar algunos ingresos y reforzar los v\u00ednculos comunitarios. Al ser un cultivo nuevo en la zona, las zanahorias tambi\u00e9n se convirtieron en un tema de conversaci\u00f3n habitual entre los miembros de la comunidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las familias empezaron a crear recetas sencillas con coles y zanahorias cultivadas en sus propios huertos, lo que ayud\u00f3 a garantizar que todos -especialmente los ni\u00f1os- tuvieran acceso a comidas frescas y nutritivas. Adem\u00e1s de mejorar su dieta, algunas familias vendieron los productos sobrantes para obtener ingresos y cubrir otras necesidades familiares.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Elysee Yohan, como muchos otros, se vio afectada por el conflicto inter\u00e9tnico que estall\u00f3 en el territorio de Kamonia en 2017. Natural de la aldea de Kamabwe, huy\u00f3 de la violencia con su marido y sus 10 hijos, dejando atr\u00e1s todo lo que pose\u00edan. La familia busc\u00f3 refugio en el bosque de Luangatshima.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al recordar aquella \u00e9poca, a Elysee se le saltan las l\u00e1grimas. Escaparon sin nada m\u00e1s que la ropa que llevaban puesta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cLa vida era muy dura en el bosque\u201d, dice. \u201cMis hijos y yo pas\u00e1bamos hambre constantemente y ten\u00edamos poca agua para beber. Las noches fr\u00edas eran especialmente aterradoras para los ni\u00f1os, y la vida se hizo insoportable\u201d.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Elysee intent\u00f3 buscar ayuda en las comunidades cercanas, pero mucha gente ten\u00eda miedo de ayudar. La comida escaseaba y sus hijos enfermaban y se debilitaban con frecuencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tras el conflicto, Elysee y su familia regresaron a Kamabwe, pero se encontraron con que no les quedaba nada. A pesar de las dificultades, ella y su marido, que ahora es el jefe de Kamabwe, trabajaron para reconstruir sus vidas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Comenz\u00f3 a practicar la agricultura de subsistencia en una peque\u00f1a parcela de tierra para alimentar a su familia. Sin embargo, se enfrent\u00f3 a muchas dificultades, como la falta de semillas de calidad, herramientas y conocimientos sobre pr\u00e1cticas agr\u00edcolas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo empez\u00f3 a cambiar cuando Elysee fue identificada e inscrita en el Proyecto BUREKA del \u00c1rea de Salud de Mukuandjanga. A trav\u00e9s del proyecto, ejecutado por ADRA, recibi\u00f3 paquetes de apoyo, que inclu\u00edan 20 gramos de semillas de zanahoria Kuroda, herramientas agr\u00edcolas y formaci\u00f3n en producci\u00f3n de hortalizas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Elysee plant\u00f3 las semillas y aplic\u00f3 lo aprendido, como plantar en hileras, deshierbar a tiempo y cosechar adecuadamente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tras 12 semanas de duro trabajo, cosech\u00f3 125 kg de zanahorias. Como madre de 10 hijos, estaba sorprendida y encantada. En su comunidad nunca se hab\u00edan cultivado zanahorias y se sent\u00eda orgullosa de lo que hab\u00eda conseguido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cNo hay palabras para expresar mi alegr\u00eda por esta abundante cosecha\u201d, afirma. \u201cMi marido y yo podemos ahora proporcionar alimentos sanos a nuestros hijos\u201d.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El impacto fue m\u00e1s all\u00e1 de su hogar. Elysee afirma que las zanahorias no s\u00f3lo han alegrado a su familia, sino tambi\u00e9n a la comunidad en general. A su familia le gusta comer zanahorias con col y fufu, y los vecinos sienten curiosidad por el nuevo cultivo. Algunos han pedido muestras para probarlas en casa, mientras que otros quieren aprender a cultivar zanahorias ellos mismos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Elysee tambi\u00e9n cont\u00f3 que, desde su cosecha, ha establecido nuevos contactos con personas interesadas en aprender a cultivar zanahorias en el Territorio de Kamonia.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"866\" height=\"505\" src=\"https:\/\/adra.org\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Screen-Shot-2026-02-06-at-6.02.21-pm.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-43042\" srcset=\"https:\/\/adra.org\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Screen-Shot-2026-02-06-at-6.02.21-pm.png 866w, https:\/\/adra.org\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Screen-Shot-2026-02-06-at-6.02.21-pm-300x175.png 300w, https:\/\/adra.org\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Screen-Shot-2026-02-06-at-6.02.21-pm-768x448.png 768w, https:\/\/adra.org\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/Screen-Shot-2026-02-06-at-6.02.21-pm-18x10.png 18w\" sizes=\"(max-width: 866px) 100vw, 866px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como muchos otros beneficiarios, Elysee se ha convertido en defensora de la inclusi\u00f3n de zanahorias en las comidas diarias tras comprobar el impacto positivo en la nutrici\u00f3n de su familia. Dice que las zanahorias no solo han ayudado a reducir la malnutrici\u00f3n en la comunidad, sino que tambi\u00e9n han proporcionado ingresos adicionales para sufragar gastos como las tasas escolares y la atenci\u00f3n m\u00e9dica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo, el proyecto BUREKA ha trabajado para mejorar las pr\u00e1cticas agr\u00edcolas mediante el cultivo de zanahorias en Kamonia.<\/p>","protected":false},"author":1,"featured_media":43042,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_eb_attr":"","footnotes":""},"categories":[785,42,615,807,44,609,589,829],"tags":[869,859,500],"class_list":["post-43040","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-africa","category-agriculture","category-blog","category-dr-congo","category-economic-growth","category-food-assistance","category-livelihoods","category-voices","tag-adra-international-project","tag-bureka-ii-project","tag-usaid"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43040","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=43040"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43040\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":47827,"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43040\/revisions\/47827"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/43042"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=43040"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=43040"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=43040"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}