{"id":33795,"date":"2024-05-21T18:25:31","date_gmt":"2024-05-21T18:25:31","guid":{"rendered":"https:\/\/adra.org\/?p=33795"},"modified":"2026-03-18T19:19:30","modified_gmt":"2026-03-18T19:19:30","slug":"the-flight-of-ahmed-mohamed","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/adra.org\/es\/the-flight-of-ahmed-mohamed","title":{"rendered":"El vuelo de Ahmed Mohamed\u00a0"},"content":{"rendered":"<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"751\" src=\"https:\/\/adra.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Refugee-Post_2-1024x751.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-33796\" style=\"width:839px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/adra.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Refugee-Post_2-1024x751.jpg 1024w, https:\/\/adra.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Refugee-Post_2-300x220.jpg 300w, https:\/\/adra.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Refugee-Post_2-768x563.jpg 768w, https:\/\/adra.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Refugee-Post_2-1536x1126.jpg 1536w, https:\/\/adra.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Refugee-Post_2-2048x1502.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>(21 de mayo de 2024) El pastor Ahmed Mohamed se arrodill\u00f3 junto a la polvorienta carretera donde \u00e9l, su esposa y sus tres hijos hab\u00edan hecho una pausa para descansar. \u201c\u00a1Dios nos salve!\u201d, rez\u00f3. \u201c\u00bfC\u00f3mo puedo predicar Tu palabra, si estoy muerto?\u201d. Mir\u00f3 a su familia acurrucada bajo un \u00e1rbol solitario y se pregunt\u00f3 cu\u00e1l ser\u00eda su futuro si Dios no interven\u00eda.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Sab\u00eda que su dif\u00edcil situaci\u00f3n no era diferente de la de otros miles de sudaneses que hu\u00edan por diversos lugares, mientras los brutales enfrentamientos entre la RSF y el ej\u00e9rcito regular destru\u00edan todo lo que estaba a la vista. Como los dem\u00e1s, el pastor Ahmed y su familia huyeron con lo puesto. No tuvieron m\u00e1s remedio que recorrer a pie 50 km hasta la siguiente ciudad.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando llegaron no ten\u00edan comida ni ingresos, pero la gente de la zona se uni\u00f3 para compartir con los refugiados. Unos d\u00edas despu\u00e9s, la esposa de Ahmed llev\u00f3 a los ni\u00f1os a visitar a un pariente. Mientras estaba fuera, un avi\u00f3n de guerra sobrevol\u00f3 el pueblo y bombarde\u00f3 las casas, matando a muchos. Una vez m\u00e1s, Ahmed escap\u00f3 a duras penas llevando s\u00f3lo un chaleco. Camin\u00f3 durante una hora y media hasta que lleg\u00f3 a un mercado donde un simp\u00e1tico comerciante le ofreci\u00f3 dos camisas y un par de pantalones.  Otro le dio un total de siete d\u00f3lares. No era suficiente para comprar un billete de autob\u00fas, pero pudo negociar un viaje con el conductor, si se quedaba de pie, en lugar de tomar asiento.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image alignright size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"959\" src=\"https:\/\/adra.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Refugee-Post-1024x959.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-33797\" style=\"width:548px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/adra.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Refugee-Post-1024x959.jpg 1024w, https:\/\/adra.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Refugee-Post-300x281.jpg 300w, https:\/\/adra.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Refugee-Post-768x719.jpg 768w, https:\/\/adra.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Refugee-Post-1536x1439.jpg 1536w, https:\/\/adra.org\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/Refugee-Post-2048x1918.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>\u201cEl viaje dur\u00f3 20 horas\u201d, dice el pastor Ahmed. \u201cEstaba cansado, hambriento y agotado, pero estaba decidido a salir del pa\u00eds\u201d.\u201d&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Incapaz de comunicarse con su familia, el pastor Ahmed continu\u00f3 su viaje a Sud\u00e1n del Sur durante siete d\u00edas, a veces en coche cuando pod\u00eda encontrar un buen samaritano y transporte, pero m\u00e1s a menudo caminando. Por fin lleg\u00f3 a Renk, donde busc\u00f3 la Iglesia Adventista del S\u00e9ptimo D\u00eda. Un miembro le dio de comer y le dirigi\u00f3 a la Agencia Adventista de Desarrollo y Ayuda (ADRA). Se ocuparon de sus necesidades inmediatas y le orientaron hacia el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). Le destinaron al campo de refugiados de Maban.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Aproximadamente dos meses despu\u00e9s, Ahmed consigui\u00f3 trasladar a su familia desde Sud\u00e1n hasta Renk, donde est\u00e1n siendo acogidos por un miembro de la Iglesia Adventista del S\u00e9ptimo D\u00eda. Su intenci\u00f3n es llegar al campo y, una vez que se instale, buscar\u00e1 dinero para apoyar el traslado para que su familia se re\u00fana con \u00e9l.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl pastor Ahmed es s\u00f3lo uno de los millones de refugiados que huyen para salvar sus vidas en situaciones extremadamente dif\u00edciles\u201d, dice Michael Kruger, presidente de ADRA Internacional.  \u201cAunque las circunstancias son diferentes, la mayor\u00eda se ve obligada a dejar atr\u00e1s trabajos y posesiones personales simplemente por el lugar donde nacieron, la raza en la que nacieron o la religi\u00f3n que profesan. Las familias quedan separadas y son incapaces de comunicarse. Todo esto se traduce en un aumento de la inseguridad alimentaria, la desnutrici\u00f3n y la miseria humana.\u201d&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>ADRA lleva esperanza a millones de personas porque no tiene una agenda pol\u00edtica y acepta a las personas por lo que son. La misi\u00f3n de esta agencia humanitaria mundial es alimentar a los hambrientos, vestir a los desnudos y capacitar a las personas para que puedan valerse por s\u00ed mismas. ADRA se compromete a ayudar a los m\u00e1s pobres entre los pobres en las situaciones m\u00e1s humildes en que se encuentren.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Agradecemos sus oraciones y su apoyo, que permiten a ADRA seguir proporcionando recursos y servicios humanitarios a quienes se encuentran en las circunstancias m\u00e1s desesperadas.&nbsp;<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pastor Ahmed Mohamed knelt by the side of the dusty road where he, his wife and three children had paused to rest. <\/p>","protected":false},"author":1,"featured_media":33796,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_eb_attr":"","footnotes":""},"categories":[785,615,590,619,589,824],"tags":[741,1079,1069,355,383],"class_list":["post-33795","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-africa","category-blog","category-emergency","category-featured-blog-room","category-livelihoods","category-south-sudan","tag-adventist-church","tag-crisis","tag-humanitarian-aid","tag-refugees","tag-united-nations-un"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33795","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33795"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33795\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":45534,"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33795\/revisions\/45534"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/33796"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33795"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33795"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33795"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}