{"id":1388,"date":"2015-04-01T15:47:16","date_gmt":"2015-04-01T15:47:16","guid":{"rendered":"http:\/\/sparkexperience.com\/projects\/adra\/?p=1388"},"modified":"2026-04-07T20:39:32","modified_gmt":"2026-04-07T20:39:32","slug":"a-womens-world","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/adra.org\/es\/a-womens-world","title":{"rendered":"Un mundo de mujeres"},"content":{"rendered":"<h2>Un mundo de mujeres: Entre bastidores con Sanjay<\/h2>\n<p>Sentada ante el gran escritorio de roble de su amplio despacho, no pod\u00eda creer que la exitosa carrera de Hermilia como abogada se construyera enteramente con el dinero que gan\u00f3 con un negocio de fotocopiadoras hace s\u00f3lo unos a\u00f1os. Pero aqu\u00ed, en la ciudad altipl\u00e1nica de Juliaca, los l\u00edmites de lo posible han sido redefinidos por la incansable ambici\u00f3n de mujeres como ella, y juntas han conseguido que los logros femeninos sean la norma y no la excepci\u00f3n.<br \/>\n<a href=\"http:\/\/sparkexperience.com\/projects\/adra\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/Hermilia-2.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-1373 size-large\" src=\"http:\/\/sparkexperience.com\/projects\/adra\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/Hermilia-2-1024x576.jpg\" alt=\"Hermilia 2\" width=\"640\" height=\"360\" srcset=\"https:\/\/adra.org\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/Hermilia-2-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/adra.org\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/Hermilia-2-300x169.jpg 300w, https:\/\/adra.org\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/Hermilia-2-768x432.jpg 768w, https:\/\/adra.org\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/Hermilia-2-1536x864.jpg 1536w, https:\/\/adra.org\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/Hermilia-2.jpg 1920w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><br \/>\nAntes de que Hermilia recibiera su microcr\u00e9dito de ADRA, era la esposa sin estudios de un agricultor empobrecido, que criaba a un ni\u00f1o cuyo destino estaba cimentado en la pobreza. Pas\u00f3 el tiempo y la peque\u00f1a familia sigui\u00f3 siendo pobre.<br \/>\nCuando fue seleccionada por ADRA para participar en el programa de microcr\u00e9ditos, Hermilia intuy\u00f3 que, con bastante trabajo, ese dinero iba a cambiarlo todo. Con esa actitud, Hermilia se puso manos a la obra. La suma era suficiente para una fotocopiadora, unos pocos suministros de oficina y un modesto local de alquiler. Hermilia abri\u00f3 la tienda. Pas\u00f3 el tiempo y el peque\u00f1o negocio creci\u00f3.<br \/>\n<a href=\"http:\/\/sparkexperience.com\/projects\/adra\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/Hermilia.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-1374 size-large\" src=\"http:\/\/sparkexperience.com\/projects\/adra\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/Hermilia-1024x576.jpg\" alt=\"Hermilia\" width=\"640\" height=\"360\" srcset=\"https:\/\/adra.org\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/Hermilia-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/adra.org\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/Hermilia-300x169.jpg 300w, https:\/\/adra.org\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/Hermilia-768x432.jpg 768w, https:\/\/adra.org\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/Hermilia-1536x864.jpg 1536w, https:\/\/adra.org\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/Hermilia.jpg 1920w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><br \/>\nComo salido de una f\u00e1bula, el negocio de las fotocopias sigui\u00f3 creciendo y creciendo, y dando y dando. Por primera vez en su vida, Hermilia ten\u00eda recursos para so\u00f1ar, as\u00ed que se matricul\u00f3 en la universidad local y pag\u00f3 a su hijo Abel para que la acompa\u00f1ara. Cada d\u00eda, los dos se sentaban juntos en clase y estudiaban juntos en casa, esforz\u00e1ndose con el material, celebrando despu\u00e9s de un duro examen.<br \/>\nA pesar de todo, su marido apoy\u00f3 su sue\u00f1o. Lo que deber\u00eda parecer una respuesta com\u00fan es en realidad una aberraci\u00f3n en la ciudad de Juliaca. En el mejor de los casos, la mayor\u00eda de los maridos se sienten inc\u00f3modos con una mujer de \u00e9xito. En el peor, se vuelven violentos. Es tr\u00e1gicamente frecuente que una mujer se aleje de sus sue\u00f1os por miedo.<br \/>\nHermilia no era una de esas mujeres. Tras a\u00f1os de pobreza, de mantener una familia, de crear una empresa y, por \u00faltimo, de estudiar diligentemente, Hermilia se licenci\u00f3 en Derecho, con su hijo a su lado con su propio t\u00edtulo de abogado en la mano.<br \/>\n<a href=\"http:\/\/sparkexperience.com\/projects\/adra\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/PERU-14-0146.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-1378 size-large\" src=\"http:\/\/sparkexperience.com\/projects\/adra\/wp-content\/uploads\/2015\/04\/PERU-14-0146-1024x682.jpg\" alt=\"PERU 14-0146\" width=\"640\" height=\"426\" \/><\/a><br \/>\nLa se\u00f1ora Hermilia obsequia a Spencer, productor y director de A Closer Walk, con un t'anta wawa tradicional.<\/p>\n<p>Ahora, desde detr\u00e1s del gran escritorio de roble de su amplio despacho, Hermilia lucha por las mujeres cuyos sue\u00f1os est\u00e1n en peligro. Como en el pasado, su hijo est\u00e1 a su lado. Abel forma parte de la nueva generaci\u00f3n de hombres que han crecido en presencia de mujeres que encontraron una voz, construyeron un negocio y persiguieron un sue\u00f1o.<\/p>\n<p>Gracias a ese microcr\u00e9dito, generaciones enteras han salido de la pobreza antes incluso de vivir para experimentarla. Cuando Abel tenga hijos, ser\u00e1 como abogado de \u00e9xito en lugar de su antiguo destino como pobre agricultor. Esos ni\u00f1os aprender\u00e1n a valorar la educaci\u00f3n y, cuando tengan hijos, ese deseo de aprender y triunfar estar\u00e1 codificado en sus genes e impreso en sus j\u00f3venes mentes.<\/p>\n<p>Tal vez lo mejor de todo sea que reconocer\u00e1n la capacidad de las mujeres, que est\u00e1n construyendo r\u00e1pidamente un mundo en el que estos sue\u00f1os son posibles.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Seated at the large oak desk centered in her expansive office, I couldn\u2019t believe that Hermilia\u2019s successful career as a lawyer was built entirely with the money she earned from a copy machine business just a few years ago<\/p>","protected":false},"author":1,"featured_media":1389,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_eb_attr":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[773,1159,1020],"class_list":["post-1388","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized","tag-gender","tag-social-behavior-change","tag-womens-empowerment"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1388","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1388"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1388\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":47306,"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1388\/revisions\/47306"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1389"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1388"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1388"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1388"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}