{"id":1157,"date":"2012-04-24T18:38:15","date_gmt":"2012-04-24T18:38:15","guid":{"rendered":"http:\/\/sparkexperience.com\/projects\/adra\/?p=1157"},"modified":"2026-04-15T20:48:50","modified_gmt":"2026-04-15T20:48:50","slug":"helping-girls-in-thailand","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/adra.org\/es\/helping-girls-in-thailand","title":{"rendered":"Ayudar a las ni\u00f1as en Tailandia"},"content":{"rendered":"<h2>Tailandia: ADRA transforma la vida de las j\u00f3venes<\/h2>\n<p>SILVER SPRING, Maryland - En Tailandia, la Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales (ADRA) trabaja para rescatar a ni\u00f1as de la prostituci\u00f3n forzada en el comercio de esclavas sexuales. La Agencia ha abierto un refugio que alberga a ni\u00f1as en situaci\u00f3n de riesgo procedentes de familias pobres, proporcion\u00e1ndoles alimentos nutritivos, educaci\u00f3n y, lo que es m\u00e1s importante, un entorno seguro que las protege de cualquier da\u00f1o.<\/p>\n<p>\u201cPam\u201d naci\u00f3 en el norte de Tailandia, en una regi\u00f3n rural cercana a la frontera entre Tailandia y Birmania. Sus padres, lahu y akha, pertenecen a grupos \u00e9tnicos minoritarios que viven tradicionalmente en las monta\u00f1as de esta parte de Asia. Su familia est\u00e1 formada por campesinos pobres, que a veces trabajan como jornaleros; jornaleros que viven al d\u00eda debido a sus humildes salarios. Para ayudar a mantener a la familia, Pam sol\u00eda faltar a la escuela para trabajar con su madre en el campo. Su futuro parec\u00eda desesperado hasta que el proyecto Keep Girls Safe (KGS) de ADRA Tailandia vino a ayudarla.<\/p>\n<p>KGS trabaja para evitar que las j\u00f3venes sean v\u00edctimas de la trata y caigan en el inquietante mundo de la explotaci\u00f3n sexual. El proyecto ha abierto un refugio para ni\u00f1as consideradas de alto riesgo como Pam. Actualmente, hay 30 ni\u00f1as que residen en este refugio con mentores del personal a tiempo completo de KGS que les ense\u00f1an a leer y escribir.<\/p>\n<p>Al conocer las condiciones de vida de Pam, el personal de KGS de ADRA pidi\u00f3 a los padres de Pam que permitieran al proyecto hacerse cargo de ella. \u201cNos dimos cuenta de que el entorno familiar de Pam representaba un riesgo que la pon\u00eda en peligro de ser v\u00edctima de la trata de seres humanos\u201d, dijo Kusalin, coordinadora del refugio. \u201cLa mayor\u00eda de los padres de su pueblo no ven la importancia de la educaci\u00f3n. Esa fue la raz\u00f3n por la que llevamos a Pam al refugio; para que estudiara, para que tuviera una nueva vida y para protegerla\u201d. Adem\u00e1s de la falta de oportunidades educativas, Pam no tiene la nacionalidad tailandesa, una combinaci\u00f3n que facilita que una joven caiga en el ciclo destructivo del comercio sexual.<\/p>\n<p>Aunque Pam hablaba las dos lenguas tribales de sus padres, no hablaba tailand\u00e9s. Esto dificultaba el aprendizaje en el centro de acogida de KGS. Sin embargo, tras las sesiones matinales y vespertinas de tutor\u00eda para aprender tailand\u00e9s, Pam conversa ahora con confianza y fluidez con todos los habitantes del centro.<\/p>\n<p>\u201cQuiero ser profesora de tailand\u00e9s cuando sea mayor\u201d, dice ahora Pam en tailand\u00e9s. \u201cQuiero ense\u00f1ar a los ni\u00f1os de mi pueblo a hablar tailand\u00e9s\u201d. Pam a\u00f1ade: \u201cMe gusta quedarme aqu\u00ed. Tengo muchos amigos, como buena comida y... soy feliz\u201d.\u201d<\/p>\n<p>Gracias al programa Keep Girls Safe de ADRA, numerosas ni\u00f1as que antes corr\u00edan el riesgo de verse obligadas a entrar en el comercio sexual ahora desarrollan su potencial en un entorno seguro y enriquecedor.<\/p>\n<p><i>Su apoyo llega a las ni\u00f1as y a otros necesitados de todo el mundo. Gracias por sus continuas oraciones y sus contribuciones.<\/i><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En Tailandia, la Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales (ADRA) trabaja para rescatar a ni\u00f1as de la prostituci\u00f3n forzada en el comercio de esclavas sexuales.<\/p>","protected":false},"author":1,"featured_media":36833,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_eb_attr":"","footnotes":""},"categories":[780,11,797],"tags":[1079,668,690,1086,754],"class_list":["post-1157","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-asia","category-press-release","category-thailand","tag-crisis","tag-human-trafficking","tag-protection","tag-pseah-protection-from-sexual-exploitation-abuse-and-harassment","tag-safeguarding"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1157","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1157"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1157\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":48422,"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1157\/revisions\/48422"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/36833"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1157"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1157"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/adra.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1157"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}